El papi piojo se llamaba Rápido, la mami pioja se llamaba Oculata, y sus hijos eran unas liendres muy pequeñitas. Las liendres no se parecen a los piojos adultos: son como bolitas blancas o amarillas, más chicas que una cabeza de alfiler, y están pegadas a los cabellos como si usaran un pegamento súper fuerte. Allí crecen hasta que nacen.
Y así, los piojos volvieron a la naturaleza, mientras Martín aprendió que no hay que tener vergüenza: los piojos son solo insectos pequeños, sin alas, que caminan rápido y viven en el pelo, y con un tratamiento adecuado, se van tan rápido como llegaron. como son los piojos
¿Cómo son los piojos? Si pudieras verlos con una lupa mágica, notarías que son del tamaño de una semilla de sésamo. Son insectos diminutos, de color marrón grisáceo, casi como la tierra mojada. Pero lo más curioso es que no tienen alas. ¡No vuelan ni saltan! Entonces, ¿cómo se mueven? Tienen seis patas pequeñas, cada una con una uña en forma de gancho, perfecta para agarrarse fuerte a un cabello y correr de un lado a otro como si fuera una autopista. El papi piojo se llamaba Rápido, la mami
Would you like a version of this story in English as well, or a scientific explanation of lice for older readers? Y así, los piojos volvieron a la naturaleza,
Oculata le explicaba a sus hijos: "Nosotros no queremos ser malos, pero necesitamos comer. Y nuestra comida favorita es la sangre del cuero cabelludo. Por eso nos encanta el calorcito y el movimiento."