—No me dé las gracias. Pague a sus vecinos el favor que le hicieron al declarar a su favor. Y si alguien vuelve a amenazarla con papeles raros, me llama antes de firmar nada.
El caso parecía, a simple vista, una disputa hereditaria más. Una viuda, doña Carmen Rivas, desposeída de su casa por una cláusula abusiva en el testamento de su difunto esposo. Pero Pilar descubrió algo más: el notario que había redactado el testamento era primo del hermano del fallecido, y juntos habían fraguado un entramado para quedarse con el inmueble y un terreno anexo valorado en medio millón de euros. abogada pilar pavón
—Una más, abuela —susurró—. Una más que no se queda en la calle. —No me dé las gracias
Días después, doña Carmen llegó al despacho con una cesta de bizcochos caseros y lágrimas en los ojos. El caso parecía, a simple vista, una disputa
—¿Tanto así, jefa? —preguntó Claudia con una ceja levantada.
—Tanto así —respondió Pilar, y esbozó una sonrisa apenas perceptible—. No me gustan los lobos con toga.
—Necesito el historial de transferencias del notario en los últimos cinco años. Y quiero saber si su primo tiene cuentas en paraísos fiscales.